Judías pintas con arroz

judias pintas con arroz

Hace un tiempo encontré una puerta interdimensional en los baños de un puticlub. Después de mear el sexto whisky fui a salir y me encontré rodeado de frailes que cantaban laudes en un comedor amplio, decorado con escenas del antiguo testamento y con una sonoridad mística e inquietante. Sin hacer apenas ruido me senté en un banco vacío y me dispuse a escuchar. No cantaban mal, pero no me veía acabando la noche en un convento benedictino, así que volví hacia la puerta que me había traído hasta allí. Para mi sorpresa no daba de vuelta al oscuro club sino a una despensa llena a rebosar de conservas, dulces y otros manjares de la tierra. Ese fue el comienzo de mi vida aquí, y ésta que os escribo la enésima receta que les hago a mis amables compañeros. Sé que al Prior le pirrian las alubias, así me estoy ganando poco a poco un permiso que me desconecte al menos por un día de esta sosegada y a veces tediosa vida monacal.

Ingredientes: (para 4 frailes)
– 350gr. de judías pintas (del año)
– 100gr. de arroz redondo
– 2 chorizos de guisar
– 1 codillo de cerdo (también vale oreja o rabo)
– media cebolla
– 3 ajos
– 2 tomates pera
– vino blanco o jerez
– laurel / pimentón dulce / azafrán

Se pica el ajo y la cebolla. En una olla exprés se echa un poco de aceite (no os paséis, que el chorizo y la carne soltará su grasa) y se sofríen ambas cosas. Cuando esté casi pochado se echa el tomate pelado y picado fino y se deja sofreir. Se añade un chorrito del vino y se deja evaporar. Cuando esté listo el sofrito se añade un poco de pimentón dulce y una pizca de azafrán. Se remueve e inmediatamente se echan las judías, rehogándolas un minuto. Se cubren de agua como dos dedos por encima (esto depende de vuestra olla y vuestros dedos, claro).

Seguido se añade la carne, el chorizo y la hoja de laurel. Del codillo cortad trozos, aunque después de la cocción se separarán del hueso igualmente. Si le queréis quitar algo de fuerza al guiso podéis cocer previamente un rato el chorizo aparte, que así soltará grasa fuera de la olla, y lo incorporáis en este mismo paso. Saláis al gusto. Dejáis que empiece a hervir y rompéis (esto se llama asustar) el hervor con agua fría dos o tres veces, hasta que queden como tres dedos por encima. Se cierra la olla y aquí se guían ustedes con lo que marque su olla para unas judías. En la mía eran unos 30 minutos a fuego bajo desde que pita.

Una vez pasado el tiempo abrís y comprobáis de sal y si la judía está hecha. Si no habrá que cerrar otro rato. Se añade el arroz y se deja hervir sin tapar durante 20 minutos. El arroz espesará bastante el caldo, así que procurad no quedaros cortos en los pasos anteriores. Preparáis un plato de tomate aliñado, abrís un buen vino y a disfrutar.


Dedicada a todos los que pagan el gimnasio y no van. Por su constancia.
Lectura para la sobremesa (¡muy recomendable!): Fiambres, la apasionante vida de los cadáveres, Mary Roach.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s