Albóndigas con eme

albóndigas o almóndigas

Hay una web muy curiosa que te plantea viajes aleatorios a distintas partes del mundo usando el StreeView de Google Maps. Das un botoncito y ¡plás!, apareces en una calle perdida de Ulán Bator viendo cómo un señor con gorra arregla una farola en un frío y luminoso día de invierno. Vuelves atrás, das otra vez al mágico botón y ¡zasca!, te encuentras con un grupo de mujeres colombianas en Tutunendo, que lejos de sentir curiosidad con ese cacharro que envía el señor google, siguen con su charla animada frente a sus chavolas, como si un coche del futuro pasara todos los días a la misma hora por esa desvencijada carretera de grava. Total, que en esos entretenimientos estaba cuando de repente el botón me pone enfrente de la casa de mis abuelos. Me puse a temblar pensando que un fantasma del pasado (como en Un cuento de navidad, la novela de Dickens) había llamado a mi puerta y me obligaba a viajar a algún momento crucial de mi infancia. En pleno flashback me vino el recuerdo de los olores de la cocina de mi abuela. Aún nervioso por el susto, apagué el ordenador, me puse el delantal y me lancé a rememorar esta receta:

Ingredientes: (para 4 abuelas sin cuaresma)
Para las albóndigas:
– 500gr. de carne picada de vacuno
– 1 ajo
– 1 rama de perejil
– 1 huevo
– 50 ml. de leche entera
– Pan rallado

Para el guiso:
– 250gr. de champiñón (yo usé la variedad portobello)
– 2 patatas
– 1 bote de guisantes
– 1 zanahoria
– 2 medias cebollas
– Vino blanco
– Laurel / pimentón dulce / azafrán

Se hacen primero al albóndigas: en un bol se mezcla la carne con la leche, el huevo (batido antes), el ajo y el perejil bien picado y pan rallado (al gusto, pero calculad como 3 o 4 cucharadas soperas). Se sala al final y se hacen las bolas, del tamaño que os gusten, pero no muy pequeñas o no quedarán tiernas después en el guiso. Se enharinan y en la misma olla express donde luego haremos el guiso se marcan en aceite bien caliente y se separan en un plato con papel absorbente. Un truco para enharinarlas es meter la harina en un vaso (como 1/3) y al meter la bola dentro girarlo como cuando movíamos el dado en los cubiletes del parchís.

Si en la olla ha quedado mucho aceite o está muy quemado, o apartáis algo o lo sustituís por nuevo. Se sofríe la cebolla picada; una vez pochada se añade la zanahoria en láminas, la patata en trozos, los champiñones cortados y bien lavados, y se sofríe todo. Se añade medio vaso de vino blanco y se deja reducir 5 minutos. Se añaden unas hebras de azafrán, pimentón dulce y se remueve. Se añaden al guiso las albóndigas, una hoja de laurel, se cubre de agua y se rectifica de sal. En olla cerrada calculad como para que estén las patatas y las zanahorias despendiendo de vuestra olla, normalmente unos 5 / 7 minutos desde que pite. Al abrir, se añaden los guisantes (ya cocidos) y se deja al mínimo unos minutos para que ligue todo bien. Si la salsa os ha quedado muy líquida apartáis una patata, la hacéis puré y la añadís al guiso.

Preparáis un plato de tomate aliñado con aguacate, compráis un pan, abrís un buen vino y a disfrutar.


Dedicada a Yeray, Irene y Nayael, que tienen la cocina con las vistas más chulas de África y un paladar flexible y agradecido.
Lectura para la sobremesa: La mujer de tu prójimo, Gay Talese.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s